José Luis Benítez Sánchez

José Luis Benítez Sánchez (14 de Sep. de 1951, Cuevas de San Marcos, Málaga). En 1965 se traslada a Madrid por cambio de domicilio familiar. Licenciado en Antropología por la Universidad Complutense de Madrid. Frecuentó las tertulias literarias de la época, recitó en pubs de moda y viajó de muy joven por Europa. En 1979 publicó su primer poemario "Sonata en el Espacio" (Ediciones La Idea, Madrid), luego le siguió la novela "Chafanto" (Ed. Biblioteca Nueva, 1993, Madrid); ya en 1996, la novela/relatos: "Leyendas de Belda-City (Ed. Biblioteca Nueva, Madrid). Un nuevo poemario: "Sombras que pasan" (Ed. ITTAKUS, 2009, de Jaén). También el cuento titulado: “Todas las caras” (Ed. Litterae, 2010, Barcelona). Y en 2011 salió su novela: “Náufragos sin isla/ bovis translation” en la Ed. Litterae, colección Kit-Book, de Barcelona.

¿Cómo ve el panorama literario actual?

Bueno, tan complejo como siempre, a pesar de las facilidades para publicar una obra. Es un mundo el literario lleno de hechos paradigmáticos que se diluyen en consecuencias harto lógicas. La actual avalancha masiva de ideas propicia la creciente politización del sector, que se parapeta intimidado tras la fuerza; y esa postura no beneficia el panorama literario, que se debería mostrar flexible y capaz de dominar la situación de inquietud preponderante. Ya no se sabe quién es un Genio y quién Eugenio. Lo curioso es que, a pesar de toda la lucha, algo nuevo se está gestando y surgiendo de las profundidades más abismales.

¿Se le ocurre alguna propuesta para fomentar la lectura entre los más jóvenes?

Sí, en mi opinión lo mejor sería despertar la curiosidad por la lectura enfocándola con un propósito de carácter educativo y de ampliación de la mente crítica; o bien como trabajo que propicie la avidez de conocimiento. La imaginación y la fantasía son dos cosas por completo distintas: la imaginación llena tanto como dispersa la fantasía.

¿Qué recomendación le daría a los futuros escritores?

Que, al margen del trabajo técnico, se mantengan receptivos a la inspiración. Precisamente ahí reside la clave de una buena historia. Escribir es una labor que gran parte del tiempo transcurre como en mundos que caminan en paralelo: perseverancia-práctica/ inspiración. Y luego se bifurcan, según el grado de maduración obtenido, para propiciar un encuentro con el verdadero ser del individuo, lejos ya de parámetros culturales que condicionen en exceso el arte. Entonces sí se puede hablar de creación responsable, según la experiencia final, que puede convertirse en una auténtica revelación.

¿Cuándo decidió dedicarse a escribir?

Muy temprano… Prácticamente siendo apenas un adolescente tenía clarísimo que mi futuro sería escribir.

¿Cuál es su libro favorito?

Muchísimos…Digamos que ”En busca del tiempo perdido”, de Proust.

¿Recuerda cuál fue el primer libro que leyó?

El “Guzmán de Alfarache”, de Mateo Alemán. Al principio de los años sesenta no era nada infrecuente para un niño leer los clásicos; se trataba de una costumbre normal que se respiraba en el ambiente, e iba unida a un tipo de inculcación de valores. Recuerdo que un tío mío tenía el Quijote como lectura obligatoria diaria.

¿Quién es su escritor favorito?

Goethe

¿Qué libro está deseando leer?

”Desnudando a la musa: ¿qué hay detrás del talento literario?”, de Ethel Krauze. Trata la disquisición entre Literato y Creador.

¿Con qué tres escritores le gustaría o le hubiese gustado tener una conversación literaria?

Con Flaubert, Kafka y Rimbaud.

¿Podría desvelarnos alguno de sus próximos proyectos?

Actualmente estoy trabajando en una novela de época, centrada en el período final del siglo XVIII, aunque no es en absoluto de corte histórico. Es un período que me interesa muchísimo porque se produce un nuevo despertar y renovación de la conciencia. También tengo en proyecto un nuevo poemario, pero en esta ocasión con visión cóncava.

Si le pidiera que nos citases algún Premio Nobel  de Literatura, ¿a quién nombraría?

Bernard Shaw

Ya sabe que la búsqueda de la inspiración es una actividad común entre los escritores, ¿es este su caso?

Sí, lo he afirmado antes… Escribir es relativamente fácil, pero las ideas no vienen solas. Lo dice Rilke y lo ratifica Joyce.

Nombre tres libros que se llevaría a una isla desierta.

El “Quijote” (porque expresa el error social), “Los novios”, de Manzoni (porque sublima el amor como un sueño), y “El amor en los tiempos del cólera”, de García Márquez (porque da a entender que en esta vida hasta lo sublime se fabrica con grasa).

¿Qué opina de la digitalización literaria que se está llevando a cabo durante los últimos años?

Hay que reconocer que significa un avance en el sentido simbólico. Y, si se llegase a abortar, no sería por cuestiones económicas –paradoja que todo lo cubre y bendice en el lenguaje intencional-, sino por el cambio de libertad que supone para las nuevas formas de expresión.

¿Cuál es su personaje literario favorito?

Emma Bovary: Quiere reparar la vida destrozada y atiborrada de egoísmo, no solamente la propia; es una mártir ejemplar moderna.

¿Y el de su niñez?

Robinson Crusoe, de la novela del mismo nombre de Daniel Defoe. No leí el libro hasta mucho después, pero sí vi la película sobre el tema, y me fascinó para el resto.

¿Tiene alguna manía a la hora de escribir?

No puedo escribir sin piedras preciosas a mi alrededor, sobre todo amatistas y topacios; colores.

¿Qué libro está leyendo actualmente?

“La vie d´Iréne Némirovsky”, de Olivier Philipponnat & Patrick Lienhardt.

¿Tiene alguna página o blog personal?

www.joseluisbenitez.com