José Luis Zapatero

José Luis Zapatero (Madrid), es médico, traductor y escritor, y procura compaginar estas actividades repartiendo su tiempo del mejor modo posible. Pese a haber sentido vocación literaria desde siempre, no ha sido hasta hace relativamente poco cuando ha decidido dedicarse a ello de modo profesional.

Ganador de diversos concursos literarios de relatos, ha publicado “El rapto del tiempo”, un libro de relatos en torno al tiempo que dedicamos a esperar, que cuenta con la colaboración de Diana Gavilán.

¿Cómo ve el panorama literario actual?

 

Lo veo bien en cuanto a la gran diversidad de producción que hay. Se editan muchos nuevos títulos cada año y además hay un sector en auge de obras que se publican únicamente en formato digital.

Es cierto que esto da lugar a un mayor número de obras publicadas que las que el mercado es capaz de absorber, y que deberá regularse según la oferta y la demanda.

 

¿Se le ocurre alguna propuesta para fomentar la lectura entre los más jóvenes?

 

Creo que lo más importante es que el hábito de lectura se adquiera desde muy pequeños. Los niños repiten lo que ven, y si los padres no leen es difícil que los niños lo interioricen como una actividad habitual de ocio. Así que en esto, como en todo, el ejemplo que damos a nuestros hijos es fundamental.

Tanto en casa como en el colegio hay que hacer que contemplen la lectura como lo que es: como un juego más. Leer es divertido y nuestra imaginación es capaz de llevarnos más lejos que cualquier pantalla de ordenador.

 

¿Qué recomendación le daría a los futuros escritores?

 

Daría tres recomendaciones:

La primera leer y leer de todo, que es algo que se le supone a cualquier escritor

La segunda, también una obviedad, escribir. No dejar de escribir y hacerlo pensando en poder publicar. Aunque muchas veces te encontrarás con un no, hay que perseverar y saber aprender de las críticas para poder mejorar.

La tercera, y no menos importante, corregir. Releer y releer de modo infatigable lo que uno escribe para pulirlo y mejorarlo. No hay que tener prisa en enviar una obra. Cuando pones el punto final todavía queda mucho trabajo por delante.

 

¿Cuándo decidió dedicarse a escribir?

 

Desde que iba al colegio me ha gustado escribir y siempre lo he hecho con mayor o menor asiduidad, aunque no con la intención de publicar sino como un entretenimiento. Sin embargo, hace unos años decidí tomármelo más en serio y di los pasos hasta que conseguí publicar.

Aun así, hoy en día me dedico a escribir... entre otras cosas. Vivir de la literatura es muy difícil y en mi caso lo compagino con mi profesión de médico y con traducciones. Creo, además, que poder dedicarse a diferentes actividades resulta enriquecedor.

 

¿Cuál es su libro favorito?

 

Me resulta muy difícil citar un único libro. Por otra parte, cuando hablamos de «libro favorito» nos referimos no solo al que nos ha parecido mejor en términos literarios sino también a todo lo que hay detrás de ese libro y que incluye lo que nos enseñó, lo que pudo influirnos, las otras lecturas u otros mundos a los que nos llevó, el momento en el que lo leímos... Por eso más bien deberíamos hablar de libros preferidos para diferentes periodos de nuestra vida.

Teniendo en cuenta lo anterior, y por citar uno de ellos, «En el camino», de Jack Kerouac.

 

¿Recuerda cuál fue el primer libro que leyó?

 

Hombre, supongo que el primero que leí debió ser uno con pocas letras y muchos dibujos... Es imposible recordar cuál fue el primer «libro de verdad», aunque en realidad todos lo son y tienen un papel importante en cada edad.

Yo fui un niño muy lector y uno de los libros que recuerdo leer a una edad muy temprana es «La Odisea», de Homero. Era una edición de Aguilar de esas pequeñas, con tapa de piel, papel cebolla y letra diminuta, que todavía anda por casa de mis padres.

 

¿Quién es su escritor favorito?

 

La respuesta a esta pregunta está relacionada con lo que comenté acerca de los libros favoritos. Citaría muchos, y uno de ellos es Truman Capote.

 

¿Qué libro está deseando leer?

 

Los que me llevo en la maleta de vacaciones y que además han sido escritos por amigos que conozco: «La senda trazada», de Pedro de Paz, «La justicia de los errantes», de Jorge Díaz, y «Letal como un solo de Charlie Parker», de Javier Sánchez Márquez. Ya sé que son tres, pero en el equipaje van todos revueltos...

 

¿Con qué tres escritores le gustaría o le hubiese gustado tener una conversación literaria?

 

Citaré a tres que han muerto, porque con los vivos ya procuro mantenerlas...

En todo caso, me gustaría tener una conversación en la que hablásemos de literatura pero también de muchas otras cosas. En este sentido me parecen interesantes los autores que aúnan vida y literatura y estaría bien charlar con Jack Kerouac o con William Burroughs. En un plano diferente y más literario, sería muy enriquecedor hablar con Borges.

 

¿Podría desvelarnos alguno de sus próximos proyectos?

 

Otro libro de relatos que también comparten un denominador común y una novela.

 

Si le pidiera que nos citase algún Premio Nobel de Literatura, ¿a quién nombraría?

 

A Hemingway, pero también a Faulkner, a Cela o a Yeats.


Ya sabe que la búsqueda de la inspiración es una actividad común entre los escritores, ¿es este su caso?

 

A mí me gusta mucho la frase de Picasso que dice: «Cuando llegue la inspiración que me encuentre trabajando».

 

Nombre tres libros que se llevaría a una isla desierta.

 

En una isla desierta añoraría tener compañía femenina, así que me llevaría «Desayuno en Tiffany’s», de Truman Capote. Por otra parte me gustaría tener un colega de toda la vida con el que charlar, y añadiría «El guardián entre el centeno», de J.D. Salinger. También iba a echar de menos poder hacer largos viajes, por lo que me llevaría «En el camino», de Jack Kerouac. Y haciendo una pequeña trampa, y más que como libro como manual que me diera ideas para poder sobrevivir, sería útil contar con un ejemplar de «Robinson Crusoe», de Daniel Defoe.

 

¿Qué opina de la digitalización literaria que se está llevando a cabo durante los últimos años?

 

Antes de nada debo decir que mí me gusta leer en papel y sentir los libros en las manos, verlos, olerlos… Aunque entiendo las ventajas y comodidades que mucha gente ve en los e-books.

El mercado digital, al evitar intermediarios, permite que con precios más baratos el producto pueda seguir siendo rentable. Sin embargo, creo que es necesario encontrar un punto intermedio entre los precios que fijan algunas editoriales y que son casi los mismos que los de la edición en papel, y la venta de libros a un euro que quizá sea un precio demasiado exiguo como para que pueda sostenerse.

La autopublicación es mayor en libros digitales que en los editados en papel. Al no existir el filtro editorial cualquier producto accede al mercado independientemente de su calidad, pero esto no tiene por qué ser un problema y serán los lectores quienes discriminen con su criterio. Además, resulta innegable que está siendo una puerta de acceso para que mucha gente que escribe tenga la oportunidad de dar a conocer sus obras, y el «hágalo usted mismo» siempre tiene una faceta muy refrescante.

Las descargas ilegales son un problema que da que pensar cuando vemos lo que ha pasado con la música. Los músicos pueden dar conciertos, pero los autores no tienen ese recurso. La cultura del «gratis total» no es viable.

 

¿Cuál es su personaje literario favorito?

 

Holly Golightly, la protagonista de «Desayuno en Tiffany’s». Es imposible no enamorarse de ella. Yo al menos lo hice hace muchos años y aún sigo frecuentándola como si fuera una antigua amante.

 

¿Y el de su niñez?

 

El Corsario Negro, de Emilio Salgari. Y ya puestos, también Sandokán. ¡Qué aventuras!

 

¿Tiene alguna manía a la hora de escribir?

 

No soy maniático en general y para escribir tampoco. Antes quizá necesitaba tener un tiempo largo por delante para sentarme a escribir y ahora me puedo apañar con ratos más cortos. ¡Hay que aprovechar el tiempo!

 

¿Qué libro está leyendo actualmente?

 

«El hombre en el castillo», de Philip K. Dick. Es quizá el libro que consolidó el género de la ucronía, y plantea un mundo en el que los alemanes y los japoneses ganaron la Segunda Guerra Mundial.

 

¿Tiene alguna página o blog personal?

 

Tengo una web acerca de “El rapto del tiempo” con mucha información acerca del libro, entrevistas, reseñas…

“El rapto del tiempo” es un libro en torno a las esperas. Cada capítulo trata de un factor que nos afecta a la hora de esperar (hacerlo solo o acompañado, sabiendo o no el tiempo que tenemos por delante, en un entorno o en otro…) y consta de una introducción y un relato.

Las introducciones las ha escrito Diana Gavilán —doctora en marketing cuya tesis trata sobre la influencia del tiempo de espera en los consumidores—, y en ellas nos va contando curiosidades y aspectos amenos y sorprendentes de las esperas.

Los relatos los he escrito yo y están libremente inspirados en cada uno de los factores que he mencionado. En realidad es un libro de relatos muy variados y que abarcan distintos géneros, cuyo objetivo es entretener al lector, pero además, si los miramos a la luz de las introducciones podemos darles una segunda vuelta y extraer de ellos conclusiones acerca del tiempo y las esperas.

También tengo un perfil de facebook, al que por supuesto animo a agregarse a todo el que esté interesado, y en el que actualizo noticias que surgen en torno al libro.

www.elraptodeltiempo.com

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