Andrés X. Ávila

Andrés X Ávila.  (1990) Nací en Bogotá Colombia y en la carrera arribista de la “vida” no soy  nadie, no he logrado mucho y no espero obtener algo, condicionadas a esa falsa idea de “progreso”  yo no tengo futuro,  no quiero ese futuro, pero  igual, estoy sometido en la academia, el trabajo(a veces) y la sociedad, subordinado, como muchas, intento individual y colectivamente hacer cambios a pesar de que  mucho o nada consiga, escribo, a veces, para perderme  o  permanecer, sacar de mí en palabras que puedo guardar para recordar aquello que me construye  y  eso, entre otras cosas que no vienen al caso, es lo que me da destellos de vida y libertad.

Hazme Fuego

Déjame perderme en tu calor,

Hazme fuego  que enardece con tan solo tocarte,

Y no se apaga,

Aguarda para recorrerte

Y elevarse,

Como luz que alumbra la pasión

Y quema las ansias,

Como reacción de total exaltación

Que quema la cordura

Y desborda el deseo,

Déjame perderme, hazme fuego.

Lo que quiero esta noche

Te escribo cada noche,

Como cada noche te quisiera besar,

Y hacerte el amor

A veces tan romántico, pausado,

O cuando la ropa te quiero arrancar,

Aunque casi siempre, si no es siempre te la quiero

/arrancar,

Y si tienes de esas medias que te llegan como a

/media pierna,

Esas, si te la puedo dejar,

Te verías tan sensual,

Que solo de pensarlo

Mi corazón late con más velocidad,

Te escribo esta noche,

Como esta noche te quisiera besar,

Y hacerte el amor,

Pues ya tienes las medias,

El resto yo lo puedo quitar

Pero no pienses que el preámbulo será corto,

Que dan más ganas cuando se hace esperar,

Además no es tan solo un beso,

Es todo tu cuerpo, tus deseos y pasión

Lo que quiero esta noche imaginar.

No soy poeta

Ya tantas veces te habrán dicho

Epítetos infinitos para alagarte,

Con tu linda figura, tus bellos ojos y hermosa

/sonrisa,

Ya cuantos versos habrán compuesto,

Ya las metáforas están gastadas,

¡Cundo a ti no te iguala nada!

¿Y qué hago yo para escribirte? no soy poeta,

Tan solo pienso,

Que tú en sí, ya eres poema.

 

Con besos en tu cuerpo

No lo puedo evitar

Te lo voy a confesar,

Quiero,

Con besos como palabras

Redactan en tu piel,

Beso a beso

Deletreo deseo.

Escribir un verso que encienda tu calor

Rimado con la pasión

La lírica del amor,

Liberar estrofas

Al  juntar nuestros cuerpos,

Componiendo nuestra esencia

Trascendiendo lo carnal.

Y  tus ojos

Me proyecten al mirar,

Esa bella poesía

Que con besos en tu cuerpo,

Quiero crear.

 

Escribiendo sentimientos

Me pongo a pensar

En como redactar algo para ti,

Comienzo que recordar,

Dejarme invadir

La mente solo de ti,

Pero antes una sonrisa, inexplicable,

Es inevitable.

Me llevas  al infinito

A un lugar no descrito.

 

Me falta el aire de allí un suspiro,

Regreso en si mismo

Y me pregunto ¿Cómo lo escribo?

¿Cómo defino lo que  he sentido?

Si no son palabras lo que tengo,

Son las ganas de expresarme con acciones lo que siento,

Pero como si no estas

¿De qué forma apunto mis sentimientos?

 

 

¿Un te amo?  ¿Un te quiero?

Parece que no serán  suficientes,

Para describir este sentimiento

¿De qué forma lo hare?

Se me ocurre poder

Y es cuando junto a ti  yo me encuentro.

 

Caminando de la mano

O con solo un abrazo,

Sin palabras,

Con besos y caricias,

Juntando nuestros cuerpos

Un tierno y salvaje encuentro,

Es lo que más cerca esta

De lo que aun con palabras no he podido expresar.

Y aquí sigo amor sin poder aun redactar,

Solo deseando junto a ti, junto a ti estar.

 

 

Sin miedo a enamorarme

Voy a enamorarme.

En este mundo de amores efímeros

No correspondidos,

Donde todos temen,

No creen,

¿Enamorarse? imposible,

Tristes caminos de aquellos,

Pero voy a contracorriente

En Ilusión y fe permanente,

La guía en el sendero

Que me llevo a conocerte,

Y ahora,

Sin miedo,

Acércate,

Que quiero Sentirte,

Mirarte,

Susurrarte muy tenue, leve,

Un sentimiento fuerte

Y besarte,

Que sin miedo de ti,

 

Frustración del amor

Creer que te tengo

Y no poder tocar tu cuerpo,

Sentir tus labios tan restringidos,

Bésate es como un sueño cuando estoy dormido,

Cruzar tu barrera,

Desde donde mis sentimientos

Contemplan tu belleza

Y demuestran la frustración,

Del amor,

¿Dime si es un juego de niños?

Porque me está matando cada vez

Que me quemo con las ganas,

De sentir tu piel

Y saber comprender,

¿Como yo puedo tener en mi ser?

A tan cautivadora y bella mujer,

No sé,

No lo sé.

 

Te Quiero

Todo lo que pasa

Es increíble,

Quiero que nunca termine,

Unidos los dos en una sola esencia

Indispensable cada uno para componerla,

En infinita comunión

Reciben nuestros cuerpos,

Osadas creaciones de nuestros sentimientos.

 

Esperarte

Entrañándose cual vacío

Sin control ahora intolerante,

Perdura como herida incurable

En recuerdos desmaterializados,

Recae la elegía de un amor,

Ausente, en coma al borde de la muerte,

Rechazo en ilusión,

Tirando a matar la realidad en contraposición,

En la espera su objetivo, tal vez, ya cumplido.

 

La idea del ser

Son como las 4:30, esa hora me gusta,

Siempre pensé con quien podía compartir este lugar,

Y ahora estas aquí junto a mí,

Un paso adelante, justo frente a mí, mientras la caída del sol matiza tu cuerpo

Y el viento recoge tu pelo y me muestra tu cuello,

Me acerco para recorrerlo, te siento, contengo el aliento,

Deslizo mis labios de abajo hacia arriba, mis manos se acoplan en tu cintura,

Te aprietan fuerte, contra mi cuerpo, así de espalda te doy un beso,

El mar ínsita tocar el suelo, te das la vuelta, me acerco tentado tu boca y me alejo,

Me contengo, paso mi mano por tus labios

Baja...

Tu cuello, tus pechos, tú cintura, tu cola...

Te observo, sin saber cómo, ya estamos en la arena, tan cálida como tú,

Me das la vuelta, estas sobre mí, mis manos en tus piernas empiezan a subir

Tu cola, me fascina...

Tu espalda, te acerco, me levanto, te beso

Te muerdo,

Y mientras te quito el sostén

Bajo mi boca y te muerdo, no tan fuerte la punta de tus pechos...

 

Te miro y en mi mente esa idea de cuánto me gustas,

Me pongo sobre ti, abres tus ojos, hermosos,

Me miras, sonríes, te beso,

Te doy la vuelta y contemplo unos segundos

Ese cuerpo, ese cuerpecito que llevan a lo más alto todos mis sentidos,

Lo quiero recorrer y empiezo a bajar por él,

Emprendo el camino besando tu espalda,

A cada tanto una mordida, una caricia,

Paso saliva  y me muerdo el labio

Para llegar a tus piernas,

Sin estancarme en tus nalgas porque me encantan,

Las recorro sin detenerme muy suavemente

Y repisando van mis manos por donde mis labios van pasando,

Te volteas, para devolverme por otro camino que me falto recorrer,

Y mientras subo de la misma manera, en mi mente se posa la idea de ser,

Tú y yo por primera vez.