Estela Soliani

ESTELA MARY SOLIANI (1954)
Originaria de Justiniano Posse Provincia de Córdoba. Desde hace unos años comparte residencia con esta ciudad y Plaza Huincul Provincia de Neuquén. Argentina.
Es Licenciada en psicopedagogía. (Egresada de la Universidad de Flores)  Profesora en Psicopedagogía. Profesora para la Enseñanza Primaria
Tiene publicaciones en la Revista  Iberoamericana de Educación. (Versión digital)
Publicaciones en Blogs orientados a temas sobre educación.
Ha publicado “El modelo Didáctico que subyace en la prácticas pedagógicas” Editorial académica española.
Formó parte de la Antología  “Navegantes en la Patagonia” 
Formó parte del libro de relatos  “Prendí la radio y se encendió el aire”

Poemas

ALFAGUARA

 

Con margaritas en los dientes,

me rendiré otra vez ante el perro que insiste,

sopesaré como todos los días  el viento, el calor

el vientre de lo posible

Seré otra vez esclava de tu devenir

sin que vengas nunca

De mi terror anónimo

(que sí está aquí)

Esta alfaguara  vertida, me sonríe

con eficacia, ignora

el justo medio de la sabiduría

Abandono el día extenuada

Doleré  la noche

y ella se dolerá conmigo

 

 

BALLENAS ENCALLADAS

 

Giran y giran, respiran arena

En la orilla todo es desierto, impunidad

Desaparece el espejo azul

y el mar es una trampa

Recojo las sobras del amor

La última danza

Los párpados  cerrados contra el pasado

Me veo vagamente resistiendo

El amor es una posibilidad entre otras

Devolverle a remolque el aliento

a las ballenas, salvar al espejo

antes  que el sol se hunda

como un barco incendiado en el mar

 

ESPERNDO A GOOGLE

 

Esperando a Google

se me va la mañana

Se  ha derramado el café

sobre el mantel  de la impaciencia

Unas manos imprecisas

me apuran el corazón

¿Qué haré mientras Google se esconde?

El anillo luminoso gira

con fulgor intermitente

Es un  lenguaje de señas

y  significa:

Espere a Google,

no piense en nada.

O invente otra manera

de mirar el cielo.

 

FRÁGIL

 

Algo se derrama de mis manos

Con incierta premura

Sueño y vivo

y me resisto…. pero  escapa,

aún el faro ese que busco

Todo esfuerzo es vano

soy más frágil que el olvido

En una lágrima se cae el alma

 

EN CLAVE

 

Entre códigos y signos,

lo desconocido

El paisaje huele a orfandad

alguien  pregunta  debajo de mis manos

qué fue de la raíz

que sostenía al mundo

Todo cae, todo

Se ausenta

Y no hay ojos que lloren

este entierro

El misterio es el telón del tiempo

 

 

PRESENCIA

 

Yo estaba  transcurriendo,

como todas las cosas que no pueden medirse

libaba mi azar

Pero es distinto desde que te fuiste

Es un orgullo de raíz

ante el que me arrodillo y sueño

Y mis labios te besan en la sombra ilimitada

Un ave de plata se alza un miércoles de cenizas

Ya sé que hay un espacio entre nosotros y los muertos

Pero  no es un espacio como el que conocemos

Un elemento más rápido que la luz

Un mutante que llora en mis ojos

Un signo de pesada delgadez

El extremo de algún punto

donde se quiebran los conceptos permitidos

Esa sensación de no volverme nunca

de espalda porque ésta ya no existe

No es solo  recuerdo

con encendida  ceguera te encuentro

Nadie me dirá lo que puedo creer

Y entonces atravieso las fronteras

Toda la tierra es un siniestro callejón

Y la luna una rueda fatigada y torpe

deseosa de romper su memoria,

este conjuro, un  previsible paraíso.

Me vuelvo contra el mundo

en esta sed, en esta noche

Y declaro tu presencia

 

 

 

 

 

 

 

Microrrelatos

ZORRA Y UVAS

 

Dos vecinas comparten un patio lindero, separado por una vieja tapia.

Una calumnia a la otra, la ofende y la denigra injustamente. La calumniadora tiene un amplio parral que llegado el otoño, generoso se ofrece.

Turbas de ojos morados parecen interpelar a la inocente asomados a las rendijas del verde follaje. Racimos urgentes de flagrante diseño tentando a  la mano, su jugo de púrpura resuman sobre los ladrillos. Aliento de vino la tierra le imprime  y la  viña  exuda  un aura de  fruto prohibido: esta vez las uvas son de la zorra.

 

ESTAR EN EL CORAZÓN

 

Yo respiraba el aire, tocaba el borde de las cosas sin merecerlo. Tú me decías que mi preocupación tenía que ser una sola: debías estar en mi corazón. Mi corazón de mujer respondería solamente a ti. Pues lo lograste. Estás en mi corazón, con todo el odio del que es capaz.

 

EL ECO

Inútil pedirle otra palabra. Imposible toda conversación. Soy su burla. Su pasatiempo favorito.

 

DIÁLOGOS

UNO

-Le tengo miedo a la muerte

-Yo no. Es la ventaja de ser tu fantasma

 

DOS

El devenir:  estoy cansado de fluir sin destino

La eternidad: ven a verme

 

TRES

 

EROS: solo quiero darlo todo sin pedir nada

TÁNATOS: aquí estoy