Carmen Losada

Hola mi nombre es Carmen Losada. Soy de Cádiz y nacía un 14 de febrero de 1990. Estudié auxiliar de enfermería y actualmente me decido a estudiar inglés. Desde muy pequeña me ha gustado mucho la lectura, leyendo todo tipo de libros y sintiendo una gran admiración por James M Barrie y Edgar Allan Poe entre otros. Comencé a escribir hace un año publicando mis relatos en la página de fanfiction.net. Actualmente sigo escribiendo en fanfiction, en un pequeño blog y en un viejo cuaderno.

La Oveja Negra

Las botas de cuero negro de Diane repiqueteaban sobre el frío suelo de la sala. No tardó en encontrar lo que andaba buscando, pues la mesa ostentosa de madera de la secretaria era lo que más destacaba. Con paso firme y decidido se dirigió hacia ella._ ¿Desea algo?_ Preguntó la cuarentona mujer sin levantar la vista de la mesa._ Me llamo Diane White. He venido porque el señor Fink me ha citado esta mañana._ Le diré que has venido. Por favor toma asiento mientras espera a que te llame.Diane obedeció, se quitó su chaqueta de cuero negro y se sentó en una de las viejas sillas que había en la recepción. Toda esta situación le parecía un tanto absurda ya que hace nada, estaba en un concierto de rock y por culpa de una llamada tuvo que abandonarlo inmediatamente.Pensó en lo que le diría su madre, esa mujer que siempre le reprochaba su aspecto físico. También pensó en su padre, ese hombre tan estricto que le repetía una y otra vez que era la oveja negra de la familia y que debía tomar el ejemplo de su hermana menor, WenSu hermana... esa persona tan jodidamente cursi e insoportable que parecía que había nacido para ser una modelo de revistas y destacar en todo. La misma que miraba con cara de asco las camisetas de grupos de rock que solía llevar y la que le restregaba en la cara lo mucho que la adoraban sus padres.Y Diane se lamentaba porque sabía que Wen tenía razón. Para sus padres ella era la recompensa por haber tenido una oveja negra. Pues su hermana, era la típica a que todos miraban por donde pasaba, a los que adoraban y a las que todo querían tener en su fiesta. La hija que todos deseaban tener._ ¿Por qué no puedes ser un poco como tu hermana pequeña? _ Solía preguntar su madre _ ¿Por qué no aprendes de ella y viste como una persona normal?._ Tu madre tiene razón _ Protestaba su padre _ Debería tirarte a la basura todas esa camisetas de rock que tienes. A veces me da incluso vergüenza que vengas con nosotros de vacaciones. Eres la oveja negra de la familia.Y quizás, pensó Diane, que por tener esa conversación hace unos días, sus padres no la llamaron para que fueran con ellos de vacaciones. Y puede que ese fuera el motivo porque la mañana de ayer, se levantara y no encontrara a nadie de su familia, exceptuando una pequeña nota de despedida._ ¿Diane White? _ La sacó de sus pensamientos una voz ronca _ Soy el Forense Fink, por favor pase a la habitación.La joven obedeció y entró en la fría cámara mortuoria, centrando su vista en la gran camilla cubierta por una gran sábana blanca._ Siento mucho tener que enseñarle ésto _ Dijo el forense rompiendo el silencio _ Pero es necesario que usted vea los cadáveres para que los identifique. Ha sido un accidente tan horrible, que nos ha costado poder identificarlos. ¿Está usted preparada?.Diane asintió firmemente y a continuación el forense quitó la sábana, dejando al descubierto los cuerpos de sus padres y el de su hermana. Era una imagen tan grotesca que la chica dio un respingo.Allí estaba el hermoso cuerpo de su hermana irreconocible por el accidente junto el de sus padres, los cuales tampoco se habían librado de los daños._ ¿C-cómo ha-a s-sido? _ Se atrevió a preguntar Diane después de un breve periodo de silencio._ Fue un camión que transportaba propeno. El conductor se quedó dormido, se saltó un stop y al chocar con el coche de tus padres, éste estallo. Por suerte era muy temprano y los únicos en morir fueron tus familiares junto al conductor. Siento mucho lo sucedido... ¿Se encuentra bien?._ S-si, es solo la primera impresión._ Respondió Diane limpiándose las lágrimas _ Será mejor que vaya a comunicar al resto de mi familia lo sucedido._ Está bien, si necesita ayuda psicológica puede llamar a este número _ Se despidió el forense entregando una tarjeta con un número.Diane salió de allí sin saber que hacer, ya que ella era la única que no había muerto en el accidente de tráfico. Y aunque pareciese cruel, dio las gracias a sus padres por no llevarla de vacaciones con ellos. Al fin y al cabo ser la oveja negra de la familia no era tan malo.