¿Por qué decimos "irse por los cerros de Úbeda"? El sorprendente origen de una de las expresiones más curiosas del español

7 de julio de 2026

Descubre el verdadero origen de la expresión "irse por los cerros de Úbeda", una de las frases más populares del español cuya historia mezcla leyenda, historia medieval y humor.

El español está lleno de historias escondidas


Cada día utilizamos decenas de expresiones sin detenernos a pensar de dónde vienen. Decimos que alguien "está en Babia", que "no hay tutía" o que alguien "se fue por los cerros de Úbeda" sin imaginar que detrás de esas palabras se esconden siglos de historia.


Precisamente esta última expresión es una de las más llamativas del castellano. Se emplea cuando una persona evita responder a una pregunta, cambia de tema o da rodeos innecesarios. Pero ¿por qué precisamente los cerros de Úbeda?


Una batalla, un caballero y una desaparición inesperada


La explicación más extendida nos lleva hasta el siglo XIII, durante la Reconquista. Según la tradición, el rey Fernando III preparaba la conquista de la ciudad jienense de Úbeda. Antes del enfrentamiento, un caballero de su ejército desapareció misteriosamente.


Cuando terminó la batalla y el rey preguntó por su ausencia, el noble aseguró que había estado perdido por los cerros cercanos a la ciudad. La excusa sonó poco convincente para quienes conocían el terreno y pronto comenzó a utilizarse con cierto tono irónico.


Aunque los historiadores no han encontrado pruebas definitivas que confirmen el episodio, la anécdota se popularizó gracias a la tradición oral y terminó formando parte del lenguaje cotidiano.


De una excusa medieval al español del siglo XXI


Con el paso de los siglos, la expresión dejó de referirse al supuesto caballero para adquirir un significado mucho más amplio.


Hoy, cuando alguien responde con explicaciones largas, cambia continuamente de asunto o evita contestar de forma directa, se dice que "se va por los cerros de Úbeda".


La frase mantiene intacta su fuerza porque describe una situación muy reconocible: la de quien prefiere dar vueltas antes que afrontar una respuesta incómoda.


Una expresión que sigue más viva que nunca


Lejos de desaparecer, la locución continúa utilizándose en conversaciones familiares, entrevistas, debates políticos e incluso en redes sociales. Su vigencia demuestra cómo algunas expresiones nacidas hace cientos de años consiguen adaptarse perfectamente al lenguaje actual.


Además, constituye un buen ejemplo de cómo la historia, la literatura y la tradición popular terminan influyendo en la forma en que hablamos.


¿Leyenda o realidad?


Los especialistas coinciden en que resulta complicado demostrar que el episodio ocurrió exactamente como cuenta la tradición. Sin embargo, eso no ha impedido que la expresión sobreviva durante siglos.


En realidad, muchas locuciones españolas tienen un origen similar: una mezcla de hechos históricos, relatos populares y pequeñas exageraciones que acaban convirtiéndose en patrimonio cultural.


El poder de las palabras


El caso de "irse por los cerros de Úbeda" recuerda que el idioma no solo sirve para comunicarnos. También conserva episodios del pasado, costumbres y formas de entender el mundo que han viajado de generación en generación.



La próxima vez que alguien empiece a dar demasiadas explicaciones, quizá no esté evitando la respuesta… pero, como dice el refrán, es posible que ya haya empezado a irse por los cerros de Úbeda.